Jesucristo
Hijo de David
Título mesiánico que vincula a Jesús con la promesa hecha al rey David de un descendiente cuyo trono duraría para siempre.
Tamaño del texto
El evangelio de Mateo abre la genealogía de Jesús presentándolo ya como "hijo de David, hijo de Abraham" (Mt 1,1), retomando la antigua promesa profética de que un vástago de la casa de David reinaría para siempre (2 Sm 7,12-16). "Hijo de David" no indica aquí parentesco inmediato —más de mil años separan a ambos—, sino identidad mesiánica: así era como la esperanza judía designaba al libertador esperado, y así registran los Evangelios que el pueblo se dirigía a Jesús, sobre todo en peticiones de curación, como en el caso de los dos ciegos que gritaban "¡Hijo de David, ten piedad de nosotros!" (Mt 9,27) o el de Bartimeo (Mc 10,47-48).
El título alcanza su punto más alto en la entrada de Jesús en Jerusalén, cuando las multitudes lo aclaman con el grito "¡Hosanna al Hijo de David!" (Mt 21,9), reconociendo en él al rey mesiánico que viene en nombre del Señor. Al mismo tiempo, el propio Jesús cuestiona una lectura puramente política del título al preguntar a los fariseos cómo el Mesías puede ser al mismo tiempo "hijo" y "señor" de David, citando el Salmo 110 (Mt 22,41-45) —señal de que su realeza mesiánica trasciende la mera descendencia davídica.
Sigue leyendo

La Anunciación y la Encarnación
Tema 1
El Verbo eterno de Dios asume la naturaleza humana en el seno de María, por obra del Espíritu Santo, haciéndose verdaderamente hombre sin dejar de ser Dios.

La Navidad (Nacimiento de Jesús)
Tema 2
El nacimiento de Jesús en Belén, celebrado por la Iglesia como manifestación visible de Dios hecho hombre.

La Presentación en el Templo
Tema 3
María y José llevan al niño Jesús al Templo de Jerusalén, cumpliendo la Ley mosaica, donde es reconocido por Simeón y Ana.

La Huida a Egipto
Tema 4
José lleva a María y al niño Jesús a Egipto, escapando de la persecución de Herodes contra los niños de Belén.
